Guía de Buenas Prácticas en Explotaciones Lecheras

Las explotaciones lecheras son empresas que rentabilizan aspectos económicos y financieros derivados de su actividad además de ser activos en la protección y aseguar la salud humana y animal tomando medidas de higiene en explotaciones ganaderas así como el respeto al bienestar animal y el del medio ambiente. Analizábamos en un post anterior los objetivos y recomendaciones de la Guía de Buenas Prácticas en Explotaciones Lecheras recomendada por la FAO.

Higiene en explotaciones ganaderasEn primer lugar, te recordamos que puedes descargar el manual de Buenas Prácticas en Explotaciones Lecheras para conocer los objetivos que se persiguen con sus prácticas recomendadas tanto la comercialización como distribución de la leche, así como sus derivados, sean saludables y de calidad asegurada. El punto clave que intenta remarcar la Guía es la relación que debe existir entre la salud del consumidor y la adecuada gestión económica, social y medioambiental de la explotación. A través de esta Guía se presenta a los ganaderos una serie de medidas preventivas “proactivas” que se adaptan a cada explotación ganadera para asegurar la salud, seguridad y bienestar tanto de los animales como de las personas que trabajan con ellos, así como garantizar la seguridad de los consumidores finales.

Abordemos ahora la higiene en el ordeño; nutrición (alimentos y agua); bienestar animal; medioambiente; y la gestión socioeconómica.

1. HIGIENE EN EL ORDEÑO

La leche debe obtenerse y almacenarse en condiciones higiénicas por lo que el equipo utilizado debe ser el apropiado y mantenerse en condiciones. Para ello se recomienda:

  • Asegurarse de que con las rutinas de ordeño no se lesiona a los animales ni se introducen contaminantes en la leche para lo que se debe asegurar la preparación adecuada de las ubres además de que el equipo de ordeño esté correctamente instalado y mantenido.
  • Muy importante también es asegurarse de que posteriormente la leche es manipulada desde el sistema de refrigeración, almacenamiento y temperatura para reducir su deterioro.
  • Asegurar un suministro suficiente de agua limpia.

2. NUTRICIÓN (ALIMENTOS Y AGUA)

Los animales deben ser alimentados con productos sanos y de calidad:

  • Con alimentos y el agua provenientes de fuentes sostenibles: por ejemplo, mediante la implantación de prácticas sostenibles de suministro de nutrientes, riego y control de plagas en la producción de alimentos para el ganado.
  • Debe controlarse que los alimentos y el agua son los adecuados en cantidad y calidad.
  • Controlar las condiciones de su almacenamiento.
  • Asegurar la trazabilidad de los alimentos para los animales adquiridos fuera de la explotación para garantizar que la calidad de los alimentos está asegurada por el proveedor o el agricultor suministradores.

3. BIENESTAR ANIMAL

Los animales deben mantenerse según las “cinco libertades”: libres de hambre, sed y malnutrición; incomodidades; dolores; lesiones y enfermedades; y de temores.

4. MEDIO AMBIENTE

La producción de leche debe estar en equilibrio con el medio ambiente y el entorno de la explotación. Para ello se recomienda:

  • Implantar un sistema de gestión agrícola sostenible medioambientalmente con el que minimizar la producción de contaminantes de la factoría y manejar el rebaño para minimizar los impactos negativos sobre el medio.
  • Disponer de un sistema adecuado de gestión de residuos.
  •  Asegurarse de que las prácticas de la explotación no tienen efectos adversos como puedan ser retener los vertidos de la explotación o utilizar productos químicos agrícolas y veterinarios y de forma inadecuada.

5. GESTIÓN SOCIOECONÓMICA

La explotación lechera proporciona beneficios económicos y sociales a los productores y sus comunidades por lo que unas buenas prácticas también pueden ayudar a gestionar los riesgos sociales y económicos de la actividad empresarial.

Para ello la Guía de Buenas Prácticas en Explotaciones Lecheras aconseja:

  • Implantar una gestión responsable y eficaz de los recursos humanos mediante prácticas de trabajo sostenibles, además de proteger al personal frente a la explotación laboral…
  • Asegurar que las tareas son ejecutadas de forma competente y segura.
  • Administrar la empresa a través sistemas de gestión y planificando con anticipación la gestión de los riesgos financieros.

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